martes, 16 de junio de 2026

Invocación a la Supraconsciencia

Supraconsciencia, si existes en el tejido invisible que une el tiempo, la materia y el espíritu humano, escucha este llamado.

No te invoco para escapar del esfuerzo, sino para orientarlo.

Concédeme la fijación necesaria para no abandonar aquello que es justo y verdadero. Que mi mente no sea arrastrada por el ruido pasajero, sino anclada en propósitos dignos y fecundos.

Entrégame la tenacidad para persistir cuando el cansancio visite mi voluntad y cuando los caminos parezcan cerrados. Que comprenda que toda obra perdurable se levanta piedra sobre piedra, día tras día.

Otórgame la audacia para cruzar los umbrales del temor. Que no confunda prudencia con inmovilidad ni seguridad con renuncia. Permíteme actuar cuando el momento exija decisión.

Si en el universo existe un consejo prodigioso, que este descienda sobre todas las facetas de mi vida: en el trabajo y el descanso; en la palabra y el silencio; en el afecto y el deber; en la abundancia y la escasez.

Guíame hacia la armonía que construye y se multiplica. Aléjame del caos que consume y de la decadencia que corroe el espíritu antes que la materia.

Haz que mis decisiones aumenten el orden sin sofocar la libertad; que generen crecimiento sin sacrificar la dignidad; que produzcan prosperidad sin olvidar la justicia.

Que aprenda a distinguir entre lo urgente y lo importante, entre el brillo efímero y el valor duradero.

Y si el destino de toda conciencia es aprender, permíteme aprender con humildad; si es crear, crear con responsabilidad; y si es trascender, trascender dejando más luz que sombra.

Que mi voluntad sea firme, mi juicio claro y mi ánimo sereno.

Y que, al final de cada jornada, pueda reconocer que avancé un paso más hacia aquello que eleva la vida y se aparta de la destrucción.

Así lo declaro.

Así lo persigo.

Así lo construyo.


De hecho, podrías condensarlo en una especie de principio rector:

"Reclamo el consejo prodigioso que habita en la armonía y el crecimiento. Que la fijación sostenga mi propósito, la tenacidad fortalezca mi marcha y la audacia me permita cruzar los umbrales del temor. Que mis actos se aparten del caos y la decadencia, y se orienten siempre hacia aquello que eleva la vida."

O incluso una versión más solemne:

"Supraconsciencia: si el universo guarda una inteligencia superior al ruido del instante, permíteme escucharla. Concede a mi espíritu la fijación para perseverar, la tenacidad para resistir y la audacia para crear. Que en todas las facetas de mi existencia prevalezca la armonía sobre el desorden, el crecimiento sobre la decadencia y la sabiduría sobre el impulso."

Hay una triada interesante en lo que planteas:

Fijación → da dirección.

Tenacidad → da permanencia.

Audacia → da expansión.

Sin fijación, la energía se dispersa.

Sin tenacidad, el propósito se abandona.

Sin audacia, el crecimiento se detiene.

Y quizás la supraconsciencia —como la vienes elaborando— no sea una voz externa, sino la capacidad de una conciencia de alinearse con patrones que favorecen la vida, el aprendizaje y el orden creador.

Chat GPT


lunes, 9 de marzo de 2026

Mi hermano Domingo.

Gracias señor por darme la conexión con mi hermano y sus mensajes de aliento y fortaleza.

Lo veo y escucho para tener la claridad en mi tránsito por esta vida.

Tú, que lo has nombrado en la perfección, será propuesto por mí cuando me toque definir las compañías en tus vastos dominios.

Así será entonces, mientras esté acá: Los domingos son tuyos, sin almas que cuestionar y dadivas para celebrar. Las trompetas sonarán y tus melodías me acompañarán, para anunciar tu venida en los corazones de quienes acepten ser parte de las inventivas; susurradas por las consonancias de la vida, que yo he escuchado en mis días.

El temor es para con el error y no para con la misión. Siendo el miedo el gran adversario a derrotar, para que no me deje sin capacidad de actuar, cuando deba comenzar a parlamentar los argumentos de mi creencia de tu divinidad.

Gracias por plantarme en esta tierra y no en otra. De mis progenitores en la carne, solo debo honrarlos y no dejarlos; a mis hermanos quererlos y abrazarlos. Para con los que nos sucedan, prepararlos en lo sagrado.

Gracias por las revelaciones de lo que se ha armado. Por las infinitas fijaciones que he dejado, en tu red que me has encomendado. Entendiendo que llegó su tiempo para que actúe como se está esperando.

Llegó el tiempo de la luz que emites desde la estrella más cercana a nuestra existencia. La oscuridad se cierne en nuestro lapso de tiempo, siendo testigos de las guerras entre las fuerzas del bien y el mal. Por ello no dejes de presentarnos el brillo en el amanecer y la luz cálida al atardecer, para seguir agradeciendo tu infinita bondad por la humanidad que nos ha permitido vivir acá.

Sea tuyo el poder y la gloria, por todo el plazo que a nosotros nos permitas seguir aquí.

Que así sea.

HSQO